Hace algún tiempo recibí un comentario en uno de mis post de una señora llamada Margarita. Me decía que la manta que mostraba Stephano, el menor de mis hijos, era muy linda y que la trataría de hacer.

Pasados algunos meses de este comentario recibí uno nuevo de la misma señora, Margarita de Buenos Aires, en el cual me comentaba muy orgullosa que había podido al fin tejer la manta. No se imaginan lo orgullosa que me sentí al leerlo, alguien había pensado que esa manta es tan bella que la quería copiar.

Pues así comencé a escribirme con ella y me cuenta como la pudo tejer. Cito textualmente lo que me escribió: “ Te cuento que de la mantita me costo mucho trabajo hacerle la terminación del borde, pues leí muchas veces tu explicación, pero no me salía, lo tejí varias veces y quedaba enroscado, creo que tres veces lo hice y tres veces lo solté, hasta que por último le agregué una cadeneta a cada onda y de esa manera me quedó bien lisita. No sabes lo orgullosa que me sentí cuando la terminé, porque es lo único que he tejido en mi vida…mi madre cuando era joven hacia unos tejidos preciosos, de ella solo aprendí hacer la cadeneta y los palitos o varetas (en Colombia se le llaman monos)”.

Realmente saber que servimos de ejemplo para otros es muy lindo. Saber que somos leidos y servimos de inspiración para otros es muy reconfortante. Muchas gracias Margarita Ramírez Prieto, colombiana y residente de Buenos Aires.

Aquí les muestro la foto de su mantita. Muchas gracias Margarita.

colcha3margarita.JPG

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